¿Se pueden predecir los terremotos?
La respuesta corta
No: ningún científico, ni el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS), ha predicho jamás un terremoto grande dando su fecha, lugar y magnitud con anticipación, aunque sí existen el pronóstico probabilístico a largo plazo y la alerta temprana de unos segundos una vez que el sismo ya empezó.

Lo que la ciencia puede decir, y lo que no
Para que algo cuente como una predicción científica de un terremoto hace falta dar tres datos con precisión: la fecha y hora, el lugar y la magnitud.[1] Nadie lo ha logrado nunca. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo dice sin rodeos en su propia página de preguntas frecuentes: “ni el USGS ni ningún otro científico ha predicho jamás un terremoto importante. No sabemos cómo hacerlo, y no esperamos saberlo en el futuro previsible”.[1]
Eso no significa que la sismología esté a ciegas. Existen dos herramientas distintas, que suelen confundirse con “predecir” pero no lo son: el pronóstico probabilístico, que calcula qué tan probable es un terremoto grande en una región durante un período largo (décadas), y la alerta temprana, que detecta un terremoto que ya empezó y avisa con segundos de anticipación antes de que llegue lo peor de la sacudida.
El pronóstico se construye con la historia de sismos de una falla, la velocidad a la que acumula tensión y modelos estadísticos. El USGS actualiza estos números para California cada tanto: el más reciente calcula que hay un 72 % de probabilidad de que ocurra un sismo de magnitud 6,7 o mayor en algún punto de la región de la bahía de San Francisco entre 2014 y 2043.[2] Es un número útil para planificar edificios y normas de construcción, pero no dice si ese sismo va a ser mañana o dentro de 25 años.
| ¿Qué responde? | ¿Con cuánta anticipación? | ¿Existe hoy? | |
|---|---|---|---|
| Predicción | Fecha exacta, lugar y magnitud de un sismo futuro | Antes de que ocurra | No, nadie lo ha logrado |
| Pronóstico probabilístico | Probabilidad de un sismo grande en una región | Años a décadas | Sí (ej. 72 % en la bahía de SF hasta 2043) |
| Alerta temprana | Que un sismo ya empezó y qué sacudida esperar | Segundos a un par de minutos | Sí, en operación (ShakeAlert) |
Fuente: USGS, FAQ 'Can you predict earthquakes?' y Fact Sheet 2014-3083.
Cómo avisa una alerta temprana sin predecir nada
La alerta temprana no adivina el futuro: corre una carrera que ya empezó y que el aviso gana por poco. Cuando un terremoto rompe una falla, libera dos tipos principales de ondas sísmicas: las ondas P, más rápidas pero más débiles, y las ondas S, más lentas pero más destructivas. Una red de sensores sísmicos detecta las ondas P apenas llegan, calcula en segundos la ubicación y la magnitud del sismo, y manda una alerta electrónica que viaja casi a la velocidad de la luz por las redes de comunicación. Esa alerta casi siempre le gana la carrera a las ondas S y las ondas superficiales, que se desplazan por la corteza terrestre a entre 0,5 y 3 millas por segundo (0,8 a casi 5 km/s): mucho más rápido que un auto, pero muchísimo más lento que una señal eléctrica.[3]
Así funciona ShakeAlert, el sistema que opera el USGS en California, Oregón y Washington. No es un prototipo de laboratorio: en el sismo de La Habra (magnitud 5,1, 28 de marzo de 2014) empezó a mandar alertas a los 4 segundos de iniciado el sismo, y en el de South Napa (magnitud 6,0, 24 de agosto de 2014) los usuarios de prueba en Berkeley recibieron 5 segundos de aviso antes de que llegara la sacudida fuerte.[3]
- Terremoto de La Habra, 2014 (M5,1) desde el inicio del sismo 4 s
- Terremoto de South Napa, 2014 (M6,0), en Berkeley 5 s
Fuente: USGS, Fact Sheet 2014-3083 (ShakeAlert).
Esos segundos alcanzan para que alguien se agache y se proteja, para que un cirujano frene una operación delicada, o para que un sistema automático abra las puertas de un parque de bomberos o frene un tren.[3] La alerta pública a celulares llegó a California en 2019, a Oregón en marzo de 2021 y a Washington en mayo de ese año, completando la cobertura de los tres estados de la costa oeste para más de 50 millones de personas.[4]
Cómo lo sabemos
Que nadie pueda predecir terremotos no es una opinión: es la conclusión de décadas de intentos fallidos y de un problema físico de fondo. Los sismólogos conocen bien dónde están las fallas activas y a qué velocidad acumulan tensión, porque eso se mide con GPS de alta precisión y con el registro histórico de sismos pasados; de ahí salen los pronósticos probabilísticos como el de la bahía de San Francisco. Lo que no se puede medir es el momento exacto en que una falla, ya cargada de tensión durante décadas o siglos, finalmente cede: ese instante depende de detalles microscópicos de fricción en la roca a kilómetros de profundidad, inaccesibles a cualquier instrumento actual. Por eso el USGS distingue con cuidado “pronóstico” (probabilidad en un rango de tiempo largo) de “predicción” (fecha, lugar y magnitud exactos): lo primero tiene base científica sólida, lo segundo no se ha logrado nunca.
La alerta temprana, en cambio, no necesita predecir nada: usa una ventaja física real, la diferencia de velocidad entre la transmisión electrónica de datos (casi instantánea) y la propagación de las ondas sísmicas por la roca (varios kilómetros por segundo, mucho más lento). El sistema ShakeAlert se apoya en una red de más de 400 sensores de movimiento del suelo en California, sumados a redes similares en Oregón y Washington, todos parte del Sistema Sísmico Nacional Avanzado que opera el USGS junto con universidades y agencias estatales. Cuando al menos varios sensores cercanos a una falla detectan el mismo movimiento característico de una onda P, un algoritmo calcula en segundos la ubicación, la magnitud probable y la intensidad de sacudida esperada en cada punto del área afectada, y dispara la alerta antes de que lleguen las ondas más dañinas. Es una medición en tiempo real de algo que ya está pasando, no una proyección hacia el futuro.
Por qué siguen circulando “predicciones” de terremotos
Cada tanto aparecen en redes sociales anuncios de que tal fecha va a haber “el gran terremoto” en tal ciudad, atribuidos a la posición de la Luna, el comportamiento de los animales, dolores de cabeza o enjambres de sismos pequeños. El USGS explica por qué ninguna de esas afirmaciones cuenta como predicción válida: no se basan en un proceso físico comprobado, y casi siempre son tan vagas (magnitud y fecha con semanas de margen, ubicación de “en algún punto de la costa oeste”) que casi cualquier sismo real termina “encajando” con ellas, mientras que los fracasos se olvidan.[1]
El caso contrario también existe y es instructivo: en China, hace varias décadas, las autoridades emitieron un pronóstico basado en una serie de sismos pequeños y en un comportamiento animal inusual, y mucha gente decidió dormir fuera de sus casas esa noche. Cuando el sismo grande efectivamente llegó, esa decisión salvó vidas. Pero el USGS aclara que ese tipo de señales rara vez anticipa un terremoto grande: el siguiente sismo importante que sacudió China no tuvo ningún precursor detectable y causó miles de muertes.[1] Un acierto aislado no convierte un método en confiable; para que sirva, tiene que funcionar de manera consistente, y ninguna señal precursora conocida lo hace.
Otras preguntas
¿Qué es el ShakeAlert y desde cuándo funciona?
Es el sistema de alerta temprana de terremotos del USGS para la costa oeste de Estados Unidos. Empezó a mandar alertas públicas a celulares en California en 2019, en Oregón en marzo de 2021 y en Washington en mayo de 2021, completando la cobertura de los tres estados.
¿Hubo alguna vez una predicción de terremoto que funcionó?
En China, hace décadas, un pronóstico basado en sismos pequeños y comportamiento animal inusual hizo que mucha gente durmiera afuera de sus casas y se salvara cuando ocurrió el sismo principal. Pero ese tipo de señales rara vez anticipa un terremoto grande: el siguiente sismo importante en China no tuvo ningún precursor y causó miles de muertes.
¿Cuánto tiempo de aviso da una alerta temprana?
Depende de qué tan lejos estés del epicentro: puede ir de unos pocos segundos a poco más de un minuto. En el sismo de South Napa de 2014, los usuarios de prueba en Berkeley recibieron 5 segundos de aviso antes de que llegara la sacudida fuerte.
¿Por qué las señales como animales inquietos o dolores de cabeza no sirven para predecir sismos?
Porque no son parte de un proceso científico verificable: no hay un mecanismo físico comprobado que las conecte con el momento, el lugar y la magnitud exactos de un terremoto, y la inmensa mayoría de las veces esas señales no están seguidas por ningún sismo.
Fuentes
- Can you predict earthquakes? . U.S. Geological Survey (USGS), Natural Hazards FAQ. primaria 'Neither the USGS nor any other scientists have ever predicted a major earthquake'; define los 3 elementos de una predicción y explica la diferencia con el pronóstico probabilístico.
- Earthquake Outlook for the San Francisco Bay Region 2014–2043 . USGS, Fact Sheet 2016-3020 (2016). primaria 72 % de probabilidad de un sismo de magnitud 6,7 o mayor en la bahía de San Francisco entre 2014 y 2043.
- ShakeAlert — An Earthquake Early Warning System for the United States West Coast . USGS, Fact Sheet 2014-3083 (2017). primaria Cómo funciona la alerta temprana; tiempos reales de aviso en los sismos de La Habra (4 s) y South Napa (5 s en Berkeley); caso de Japón.
- Entire U.S. West Coast Now Has Access to ShakeAlert . USGS, nota de prensa (2021). primaria 4 de mayo de 2021: alerta pública a celulares disponible en California, Oregón y Washington, más de 50 millones de personas cubiertas.
Publicado el 6 de octubre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.
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