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¿Cuánto hielo hay en la Antártida?

La respuesta corta

La Antártida contiene unos 26,9 millones de km³ de hielo, un volumen que equivale a 58 metros de aumento del nivel del mar si se derritiera por completo; entre 1992 y 2020 ya perdió 2.671 gigatoneladas de ese hielo, sobre todo en la Antártida Occidental.

Fuente principal: Fretwell et al., The Cryosphere (2013) (2 fuentes) Revisado el · Cómo verificamos

Vista satelital de la bahía Terra Nova, en la Antártida, donde las montañas Transantárticas se encuentran con el hielo marino y el manto de hielo continental
Foto: NASA Earth Observatory image created by Jesse Allen and Robert Simmon, using EO-1 ALI data provided courtesy of the NASA EO-1 team and the United States Geological Survey. Caption by Michon Scott and Rebecca Lindsey, based on image interpretation by Ted Scambos, National Snow and Ice Data Center. · Dominio público · Wikimedia Commons

Un continente mapeado con 25 millones de mediciones

La Antártida tiene, según el cálculo más preciso disponible, unos 26,9 millones de km³ de hielo apoyado sobre tierra firme (26,92 millones si se cuentan también las barreras de hielo que flotan sobre el mar en los bordes del continente). Si todo ese hielo se derritiera, el nivel del mar subiría 58 metros en todo el planeta.[1] Para tener una idea de la escala: ese volumen de hielo cubre un área de casi 14 millones de km², más grande que Europa entera, con un espesor medio de unos 1.937 metros. En el punto más grueso medido, la cuenca subglacial Astrolabe, el hielo llega a 4.897 metros: casi cinco kilómetros de hielo apilado sobre la roca.

Esa cifra no salió de una sola medición ni de un satélite que “ve” el hielo de punta a punta. Es el resultado de Bedmap2, una compilación hecha por decenas de institutos de investigación polar que juntaron 25 millones de mediciones de espesor de hielo —dos órdenes de magnitud más que la versión anterior, Bedmap1, de 2001— usando principalmente radar de penetración de hielo transportado en aviones, además de sismología, gravimetría y datos satelitales.[1] El resultado no es solo un número más preciso: también reveló relieve que antes no se conocía bajo el hielo, con cordilleras, cuencas y fosas que antes solo se intuían en relevamientos locales sueltos.

La Antártida, de Bedmap1 (2001) a Bedmap2 (2013)
Qué se midióBedmap1Bedmap2
Área con barreras de hielo (millones de km²)13,9913,92
Volumen con barreras de hielo (millones de km³)26,0726,92
Espesor medio (m)1.8591.937
Hielo más grueso medido (m)4.8974.897
Punto más profundo del lecho rocoso (m bajo el nivel del mar)-2.496-2.870
Equivalente en nivel del mar57 m58 m

Fuente: Fretwell et al. (2013), The Cryosphere 7, Tabla 7.

Cómo lo sabemos

Medir cuánto hielo hay en un continente entero significa, en la práctica, medir dos superficies distintas: la de arriba, donde termina el hielo y empieza el aire, y la de abajo, donde termina el hielo y empieza la roca. La resta entre las dos da el espesor en cada punto.

La superficie de arriba se mide con altimetría satelital: instrumentos en órbita que rebotan un pulso de radar o láser contra el hielo y cronometran cuánto tarda en volver. La de abajo, mucho más difícil porque está tapada por kilómetros de hielo, se mide sobre todo con radar de penetración de hielo (ice-penetrating radar): un avión sobrevuela la zona emitiendo pulsos de radio que atraviesan el hielo —que es relativamente transparente a esas frecuencias— y rebotan contra la roca del fondo. El tiempo de ida y vuelta, conocida la velocidad de la señal dentro del hielo, da el espesor exacto en esa línea de vuelo. Donde no hay vuelos de radar, se completa con sismología (ondas generadas con explosivos o golpes que rebotan en el lecho) y gravimetría (variaciones diminutas en la gravedad que delatan la densidad de la roca bajo el hielo).

Bedmap2 compiló estas mediciones de decenas de campañas de más de diez países distintas, hechas a lo largo de más de una década, y las interpoló en una grilla continua de todo el continente. El resultado no es perfecto —hay zonas con poca cobertura de datos, sobre todo en el interior de la Antártida Oriental, donde la grilla se apoya más en estimaciones que en mediciones directas— pero es, por lejos, el mapa más detallado jamás hecho del lecho rocoso antártico, y permitió corregir errores de Bedmap1: por ejemplo, el punto más profundo conocido del lecho, cerca del glaciar Byrd, resultó estar casi 400 metros más abajo de lo que se pensaba.[1]

Que ese volumen esté bajando, y no solo quieto en un mapa, se mide de otra forma: con satélites que pesan el hielo indirectamente. El proyecto IMBIE combinó 50 estimaciones independientes, hechas con tres técnicas distintas —satélites que miden el cambio de volumen de la superficie, satélites que miden el cambio en el campo gravitatorio de la Tierra (las misiones GRACE y GRACE-FO) y el balance entre la nieve que cae y el hielo que fluye hacia el mar— para construir un registro de 29 años. Según ese trabajo, la Antártida perdió 2.671 ± 530 gigatoneladas de hielo entre 1992 y 2020, lo que subió el nivel del mar global 7,4 milímetros.[2]

Lo que se suele simplificar

Es común escuchar que “la Antártida se está derritiendo”, como si fuera un bloque único. No lo es: la pérdida de hielo medida por el proyecto IMBIE está muy concentrada en la Antártida Occidental (82 gigatoneladas por año) y, en menor medida, en la península Antártica (13 gigatoneladas por año). La Antártida Oriental, que es la porción más grande del continente, está cerca del equilibrio, con una pequeña ganancia de apenas 3 gigatoneladas por año —dentro del margen de error, pero sin la tendencia clara a la baja que muestra el oeste.[2] Además, la tasa de pérdida no sube en línea recta: pasó de 37 gigatoneladas por año a comienzos de los años 90 a un máximo de 131 gigatoneladas por año entre 2012 y 2016, y bajó un poco, a 94 gigatoneladas por año, en el período más reciente medido (2017-2020). Esa desaceleración parcial no significa que el problema se haya revertido: sigue siendo, en todos los períodos medidos desde 1992, una pérdida neta y no una ganancia.

Tampoco hay que confundir el volumen total de hielo (26,9 millones de km³) con la velocidad a la que se derrite: al ritmo medido entre 2017 y 2020, derretir toda la Antártida llevaría muchísimos siglos. El número de 58 metros de aumento del nivel del mar es un límite teórico de “qué pasaría si se derritiera todo”, no una predicción de que eso vaya a ocurrir pronto.

Otras preguntas

¿Cuánto subiría el mar si se derritiera toda la Antártida?

Unos 58 metros, según los cálculos de Bedmap2 a partir del volumen total de hielo. Es una cifra teórica para un derretimiento completo, algo que a las tasas actuales tomaría muchísimos siglos.

¿Toda la Antártida está perdiendo hielo?

No por igual. La Antártida Occidental y, en menor medida, la península Antártica son las que pierden masa (82 y 13 gigatoneladas por año, respectivamente); la Antártida Oriental, que es la más grande, está casi en equilibrio, con una pequeña ganancia de 3 gigatoneladas por año.

¿Cómo se mide el espesor del hielo si está todo cubierto de nieve?

Con radar de penetración de hielo, instalado en aviones que sobrevuelan la superficie: la señal atraviesa el hielo y rebota en la roca de abajo, y el tiempo que tarda en volver indica el espesor. Bedmap2 combinó 25 millones de mediciones de ese tipo y de otras técnicas.

¿Es lo mismo la capa de hielo que las barreras de hielo?

No. La capa de hielo apoyada sobre tierra firme es la que más volumen aporta; las barreras de hielo (ice shelves) flotan sobre el mar en los bordes del continente. Bedmap2 calcula el volumen con y sin ellas por separado, porque el hielo que ya flota no sube el nivel del mar al derretirse.

Fuentes

  1. Fretwell P, Pritchard HD, Vaughan DG, et al. Bedmap2: improved ice bed, surface and thickness datasets for Antarctica . The Cryosphere, 7: 375-393 (2013). primaria Volumen de hielo (26,92 millones de km³), área, espesor medio y equivalente de nivel del mar (58 m), de la Tabla 7.
  2. Otosaka IN, Shepherd A, Ivins ER, et al. (equipo IMBIE). Mass balance of the Greenland and Antarctic ice sheets from 1992 to 2020 . Earth System Science Data, 15: 1597-1616 (2023). primaria Pérdida de 2.671±530 Gt de hielo antártico entre 1992 y 2020, con el desglose por región.

Publicado el 12 de octubre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.

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