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¿Qué pasaría si el asteroide de los dinosaurios caía en otro lugar?

La respuesta corta

Es poco probable que hubiera causado una extinción masiva: solo el 13 % de la superficie terrestre tiene roca rica en hidrocarburos y azufre como la de Chicxulub, y además el asteroide pegó en el ángulo (45°-60°) que libera más gases de efecto climático.

Discutido: Es el resultado de dos modelos independientes, no una medición directa; los propios autores lo describen como la explicación más probable, no un hecho cerrado.

Fuente principal: Kaiho y Oshima, Scientific Reports (2017) (2 fuentes) Revisado el · Cómo verificamos

Ilustración del impacto del asteroide de Chicxulub hace 66 millones de años, con pterosaurios huyendo bajo una lluvia de fragmentos incandescentes
Foto: Donald E. Davis · Dominio público · Wikimedia Commons

Dos golpes de mala suerte, no uno

El asteroide que terminó con los dinosaurios no era especialmente grande para lo que puede cruzarse con la Tierra: unos 9 km de diámetro.[1] Lo que lo volvió catastrófico no fue solo su tamaño, sino dónde y cómo golpeó.

El primer factor es el lugar. Kunio Kaiho y Naga Oshima, de la Universidad de Tohoku, simularon cuánto hollín se habría generado si el mismo asteroide hubiera caído en distintos puntos del planeta, según la cantidad de hidrocarburos y azufre que tiene la roca de cada zona.[1] La región de Yucatán, donde cayó, es rica en ambos: al vaporizarse, liberó hollín que subió a la estratósfera y bloqueó la luz solar. El modelo de los autores da un enfriamiento global de 8 a 11 °C (13 a 17 °C sobre tierra firme), suficiente para desatar una extinción masiva. Pero esa combinación de roca solo cubre, según su estimación, el 13 % de la superficie terrestre. En el 87 % restante —incluida la mayor parte de los océanos y buena parte de los continentes—, el mismo asteroide habría generado mucho menos hollín y, según el modelo, no habría enfriamiento suficiente para una extinción a gran escala.

El segundo factor es el ángulo. En 2020, un equipo liderado por Gareth Collins (Imperial College de Londres) reconstruyó la forma tridimensional del cráter de Chicxulub —enterrado bajo kilómetros de sedimento y parte de él bajo el mar— a partir de datos gravimétricos y sísmicos, y la comparó con simulaciones numéricas de impactos a distintos ángulos.[2] La geometría del cráter encaja con un impacto muy inclinado, de entre 45° y 60° respecto a la horizontal, llegado desde el noreste. Los propios autores señalan que ese ángulo es, de todos los posibles, el que más roca vaporizada y gas de azufre expulsa a la atmósfera por cada tonelada de asteroide: más que un impacto casi vertical (que concentra la energía hacia abajo) o uno muy rasante (que reparte el golpe en una franja larga y menos profunda).

Chicxulub: de la hipótesis al impacto reconstruido
  1. 1980
    Se propone el impacto

    Luis y Walter Alvarez encuentran iridio extraterrestre en la capa de arcilla de hace 66 millones de años y proponen un impacto de asteroide como causa de la extinción.

  2. 1991
    Se identifica el cráter

    Se identifica el cráter de Chicxulub, en Yucatán, como el lugar del impacto.

  3. 2017
    El lugar importaba

    Kaiho y Oshima calculan que solo el 13% de la superficie terrestre, de haber sido golpeada, habría producido el enfriamiento necesario para la extinción masiva.

  4. 2020
    El ángulo también

    Collins et al. reconstruyen el ángulo del impacto (45°-60°) a partir de la estructura 3D del cráter, y muestran que es el que más gas climático libera.

Fuente: Kaiho y Oshima (2017), Scientific Reports; Collins et al. (2020), Nature Communications.

Juntos, los dos estudios arman un argumento de “doble mala suerte”: el asteroide no solo cayó en una de las pocas zonas del planeta con la química adecuada para gatillar un invierno global, sino que además lo hizo en el ángulo que peor le convenía a la vida sobre la Tierra. Cambiar cualquiera de las dos variables —unos cientos de kilómetros de trayectoria, o una inclinación distinta— pudo haber dejado una marca geológica local importante, un cráter enorme, quizás tsunamis y incendios regionales, pero no necesariamente el colapso climático que borró a los dinosaurios no aviares y a buena parte de la vida marina.

Cómo lo sabemos

Ninguno de los dos resultados sale de un experimento que se pueda repetir: nadie puede volver a estrellar un asteroide de 9 km contra la Tierra en otro lugar para comparar. Lo que hicieron ambos equipos fue construir modelos físicos y calibrarlos con datos reales, y después variar un parámetro a la vez.

Kaiho y Oshima partieron de estudios previos sobre cuánto hollín genera la combustión de distintos tipos de roca sedimentaria (dato de laboratorio) y de mapas geológicos de la composición de la corteza terrestre en el momento del impacto. Con eso armaron un modelo de cuánto hollín subiría a la estratósfera si el asteroide hubiera caído en zonas con distinta riqueza de hidrocarburos, y usaron un modelo climático para traducir esa cantidad de hollín en grados de enfriamiento global. Compararon el resultado con el registro geológico real (el enfriamiento y la extinción que efectivamente ocurrieron) para calibrar el modelo, y después lo corrieron para el resto del planeta.

Collins y su equipo, en cambio, trabajaron con datos geofísicos del cráter: gravimetría y sismología que revelan la forma del subsuelo bajo Chicxulub, visible solo de manera indirecta porque el cráter está enterrado. Un impacto vertical deja una estructura simétrica; uno oblicuo, una estructura asimétrica con un patrón característico. Corrieron cientos de simulaciones de impacto en 3D variando el ángulo y la dirección, y buscaron cuál de esas simulaciones reproducía mejor la asimetría real medida en el terreno. El resultado —45° a 60°, desde el noreste— fue el que mejor ajustó, y varias líneas de evidencia independientes descartaron un ángulo bajo (menor a 30°). Es un método de “probar y comparar con lo observado”, no una medición directa del momento del impacto, así que el rango de 45°-60° tiene incertidumbre: no es “exactamente 50°”, es la franja que mejor explica los datos.

Lo que esto no dice

Esto no significa que un asteroide de 9 km en cualquier otro lugar sea inofensivo. Seguiría arrasando cientos de kilómetros a la redonda, generando un terremoto, tsunamis si cae en el mar e incendios regionales. Lo que cambia es la probabilidad de un colapso climático global que mate a la mayoría de las especies del planeta, no la de un desastre regional severo.

Tampoco hay que leer esto como que el asteroide fue la única causa: en la misma época ya estaba en marcha el vulcanismo masivo del Deccan, en la India actual, que también liberó gases de efecto invernadero y azufre durante cientos de miles de años. Qué parte de la extinción corresponde al asteroide y cuál al vulcanismo sigue siendo tema de debate activo entre paleontólogos y geólogos; la mayoría de la evidencia reciente ubica al impacto como el disparador principal y más rápido, con el vulcanismo como un factor que pudo agravar o adelantar el daño en algunas regiones.

Qué tan común es cada tamaño de impacto
  1. Asteroide de 10 m (bola de fuego) 10 años entre impactos de ese tamaño
  2. Asteroide de 140 m (cráter de 1-2 km) 20.000 años entre impactos de ese tamaño
  3. Asteroide de 1 km (efecto regional severo) 500.000 años entre impactos de ese tamaño
  4. Asteroide de 9-10 km, como Chicxulub (solo 13% de esos impactos causaría extinción masiva, según Kaiho y Oshima) 100.000.000 años entre impactos de ese tamaño

Escala logarítmica: cada paso de la barra multiplica, no suma. Fuente: Frecuencias de referencia: NASA/CNEOS y literatura de defensa planetaria, citadas también en 'que-pasaria-si-cae-un-asteroide-en-la-tierra'. Probabilidad de extinción masiva: Kaiho y Oshima (2017).

La conclusión práctica no es tranquilizadora del todo: el 13 % de “zona peligrosa” no es un punto único en el mapa, sino que incluye franjas extensas con roca sedimentaria rica en materia orgánica, como partes de América del Norte, el norte de África y buena parte de Eurasia. Un asteroide de ese tamaño sigue teniendo una probabilidad real, aunque baja, de caer en una de esas zonas.

Otras preguntas

¿Qué tan grande era el asteroide de Chicxulub?

Unos 9 km de diámetro, según la estimación de Kaiho y Oshima (2017) a partir del tamaño del cráter y la energía liberada.

¿El cráter de Chicxulub se puede ver hoy?

No a simple vista: está enterrado bajo sedimentos y parte de él bajo el mar, en la península de Yucatán, México. Se detectó por anomalías gravimétricas y magnéticas, y se confirmó con perforaciones que sacaron roca de impacto.

¿Por qué el ángulo del impacto importa tanto?

Porque de él depende cuánta roca vaporizada —y cuánto gas de azufre y CO₂— sale disparada a la atmósfera alta. Un impacto casi vertical o muy rasante concentra menos material en el aire que uno de 45°-60°, según las simulaciones de Collins et al. (2020).

¿Hay consenso científico sobre esto?

Hay consenso amplio en que el impacto de Chicxulub causó la extinción masiva. La idea de que el lugar y el ángulo exactos fueron decisivos es más reciente (2017 y 2020) y se apoya en simulaciones, no en un experimento repetible; otros factores, como el vulcanismo del Deccan en India por la misma época, siguen en discusión como causa adicional.

Fuentes

  1. Kaiho K, Oshima N. Site of asteroid impact changed the history of life on Earth: the low probability of mass extinction . Scientific Reports, 7: 14855 (2017). primaria Asteroide de ~9 km; solo el 13% de la superficie terrestre (roca rica en hidrocarburos) produce, si se la golpea, el enfriamiento de 8-11°C que causa extinción masiva.
  2. Collins GS, Patel N, Davison TM, et al. A steeply-inclined trajectory for the Chicxulub impact . Nature Communications, 11: 1480 (2020). primaria El cráter de Chicxulub se formó con un ángulo de impacto de 45°-60°, el que libera más gas de efecto climático por masa de impactador.

Publicado el 31 de octubre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.

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Historia de la ciencia Discutido

¿Cómo se supo que un asteroide mató a los dinosaurios?

Se supo en dos pasos: en 1980 Luis y Walter Alvarez hallaron iridio anómalo, de origen extraterrestre, en la arcilla de hace 65 millones de años, y en 1991 se identificó el cráter de Chicxulub, en México, de entre 180 y 200 km de diámetro, como el lugar exacto del impacto.

¿Qué pasaría si…?

¿Qué pasaría si un asteroide cae en la Tierra?

Depende casi todo del tamaño. Uno de 10 m, que llega cada década, se desintegra en el aire como una bola de fuego; uno de 140 m, cada unos 20.000 años, abre un cráter de 1 a 2 km; uno de 10 km, cada unos 100 millones de años, cambia el clima del planeta, como el de Chicxulub que acabó con los dinosaurios.

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