¿Por qué las cebras tienen rayas?
La respuesta corta
La hipótesis con más pruebas es que las rayas protegen de las moscas que pican: en un ensayo en Inglaterra, en las cebras se posaron 0,26 tábanos por minuto contra 1,08 en caballos vecinos. El camuflaje y el engaño a los leones no tienen apoyo; el papel del calor sigue en discusión.
Discutido: Repeler moscas es la explicación mejor respaldada por experimentos; la temperatura podría influir en cuán marcadas son las rayas, y no está resuelto.

Cinco explicaciones y una que resiste
Desde Darwin y Wallace se propusieron muchas razones para las rayas de la cebra: esconderse en el pasto alto, marear a los leones cuando la manada corre, disipar el calor, reconocerse entre ellas o espantar a los insectos que pican. En 2014, el biólogo Tim Caro y su equipo las pusieron a prueba todas juntas.[2]
Compararon especies y subespecies de caballos, asnos y cebras: cuántas rayas tienen, en qué partes del cuerpo y qué tan marcadas son, y lo cruzaron con los mapas de dónde viven, dónde hay leones, qué temperatura hace y dónde abundan los tábanos y las moscas tse-tsé. El único factor que acompañaba a las rayas de manera consistente eran los tábanos: donde más molestan, más rayados son los équidos. Para camuflaje, depredadores, calor y vida social no hubo un apoyo consistente.[2]
Una coincidencia en el mapa no prueba la causa. Por eso el mismo grupo fue a mirar qué hacen las moscas cerca de una cebra.
El ensayo de la granja
En una granja de Somerset, en Inglaterra, había tres cebras de llanura y nueve caballos en potreros vecinos, visitados por los mismos tábanos. Durante 16,3 horas, los investigadores contaron las moscas alrededor de cada animal y filmaron sus vuelos.[1]
Los tábanos daban vueltas alrededor de las cebras y de los caballos por igual; es decir, de lejos las cebras no pasaban desapercibidas. La diferencia estaba en el final: en las cebras se posaron 0,26 tábanos por minuto y en los caballos 1,08, unas cuatro veces más. Los videos mostraron por qué. Al acercarse a un caballo, el tábano frenaba de a poco y aterrizaba. Al acercarse a una cebra, llegaba más rápido, no frenaba y chocaba contra el pelaje o se iba.[1]
Faltaba descartar que el olor o el movimiento de las cebras tuvieran algo que ver. Entonces vistieron a siete caballos, por turnos y en orden al azar, con una manta negra, una blanca y una rayada, media hora cada una. Con la rayada, las moscas que tocaban o se posaban en el cuerpo fueron muchas menos que con las lisas. En la cabeza, que quedaba descubierta, se posaban igual con las tres.[1]
| Hipótesis | Prueba principal | Resultado |
|---|---|---|
| Espantar tábanos | Mapas + ensayo con cebras y caballos | A favor |
| Camuflaje | Mapas de hábitat | Sin apoyo |
| Confundir a leones | Mapas de depredadores | Sin apoyo |
| Enfriar el cuerpo | Barriles al sol | En contra |
| Rayas y clima | 16 poblaciones de cebras | Asociación, discutida |
| Señal entre cebras | Comparación de especies | Sin apoyo |
Fuente: Caro et al. (2014), Nature Communications; Caro et al. (2019), PLoS ONE; Horváth et al. (2018), Scientific Reports; Larison et al. (2015), Royal Society Open Science.
Cómo lo sabemos
Las pruebas vienen de dos métodos que se complementan. El primero es comparativo: si una característica sirve contra algo, debería ser más marcada donde ese algo abunda. Caro y colegas puntuaron las rayas de cada especie y subespecie de équido (número en la cara y el cuello, intensidad en las patas, rayas en el vientre y la grupa) y las compararon con la superposición de sus territorios con variables ambientales. Usaron modelos que tienen en cuenta el parentesco entre las especies, para que dos subespecies parecidas por herencia no contaran como dos pruebas independientes.[2]
El segundo es experimental: observar el comportamiento de las moscas. En la granja inglesa, un observador parado a uno o dos metros contaba vueltas, toques y aterrizajes, y los videos permitieron seguir la trayectoria de cada tábano en los últimos segundos antes del contacto. El experimento de las mantas separó el patrón del animal: mismo caballo, mismo olor, distinta tela.[1]
Tiene límites. Eran solo tres cebras, en Inglaterra y con tábanos europeos, y las mantas eran de telas comerciales distintas entre sí. El mecanismo exacto tampoco está cerrado: los autores sugieren que el patrón podría alterar la forma en que el insecto percibe el movimiento de la superficie mientras calcula el aterrizaje, o que no la reconozca como un buen lugar para posarse, pero no lo probaron.[1]
Lo que sigue en discusión
- El calor. La idea de que las rayas refrescan circula mucho. Un equipo húngaro forró barriles de metal llenos de agua con cueros de cebra, vaca y caballo y con telas de distintos patrones, y los dejó cuatro meses al aire libre midiendo la temperatura interna. No hubo diferencia significativa entre los rayados y los grises, ni en los días de más calor.[3]
- Pero el clima importa en algo. Un estudio de 2015 midió las rayas de cebras de llanura en 16 sitios de África y encontró que las variables ambientales, sobre todo las de temperatura, explican entre el 30 % y el 63 % de la variación en 12 de los 18 rasgos medidos: en zonas más cálidas, rayas más marcadas.[4] Sus autores concluyen que las causas probablemente son varias. Una lectura compatible con lo anterior: donde hace más calor también hay más moscas, y el mismo estudio recuerda que el efecto contra los tábanos debería ser mayor con rayas más contrastadas.
- «Las rayas confunden a los leones.» Es la explicación que más se repite y la que menos apoyo tiene en los datos comparativos.[2]
Otras preguntas
¿Todas las cebras tienen las mismas rayas?
No. Entre poblaciones de cebra de llanura cambian el número, el grosor y la intensidad de las rayas en patas, torso y vientre; en un estudio de 16 sitios, esas diferencias siguieron en buena parte a la temperatura del lugar. Y de los pocos tábanos que llegaron a tocar una cebra en el ensayo inglés, el 54 % lo hizo sobre una raya blanca.
¿Las rayas sirven para confundir a los leones?
No hay pruebas de eso. En la comparación de Caro y colegas de 2014 entre especies y subespecies de caballos, asnos y cebras, la cantidad de rayas no se asoció de forma consistente con la presencia de depredadores.
¿Pintarle rayas a un caballo o a una vaca lo protege de las moscas?
En el ensayo de 2019, a los caballos con manta rayada se les posaron muchos menos tábanos en el cuerpo que con manta negra o blanca; en la cabeza, que quedaba descubierta, recibían los mismos. La protección llega solo hasta donde llegan las rayas.
¿Las rayas ayudan a la cebra a no tener calor?
Un experimento húngaro con barriles de agua forrados con cuero de cebra, de vaca y de caballo no encontró diferencia de temperatura interna entre los rayados y los grises en cuatro meses al sol. Otro estudio sí vio que en las zonas más cálidas las cebras tienen rayas más marcadas, así que el tema no está cerrado.
Fuentes
- Caro T, Argueta Y, Briolat ES, et al. Benefits of zebra stripes: Behaviour of tabanid flies around zebras and horses . PLoS ONE, 14(2): e0210831 (2019). primaria Tábanos alrededor de 3 cebras y 9 caballos: 0,26 contra 1,08 aterrizajes por minuto; mantas rayadas en 7 caballos; las moscas no frenan al acercarse a la cebra.
- Caro T, Izzo A, Reiner RC, Walker H, Stankowich T. The function of zebra stripes . Nature Communications, 5: 3535 (2014). primaria Comparación de especies y subespecies de équidos: las rayas coinciden con zonas de tábanos; sin apoyo consistente para camuflaje, depredadores, calor ni vida social.
- Horváth G, Pereszlényi Á, Száz D, et al. Experimental evidence that stripes do not cool zebras . Scientific Reports, 8: 9351 (2018). primaria Barriles con agua forrados con cueros y patrones distintos, cuatro meses al sol: sin diferencia de temperatura interna entre rayados y grises.
- Larison B, Harrigan RJ, Thomassen HA, et al. How the zebra got its stripes: a problem with too many solutions . Royal Society Open Science, 2: 140452 (2015). primaria Cebras de llanura en 16 sitios: variables ambientales, sobre todo de temperatura, explican entre 30 % y 63 % de la variación en 12 de 18 rasgos de las rayas.
Publicado el 30 de septiembre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.
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