¿Por qué cantan las ballenas jorobadas?
La respuesta corta
No se sabe con certeza: solo cantan los machos, en sesiones que llegan a durar más de 22 horas seguidas, pero cuando se reproduce el canto grabado bajo el agua las hembras lo evitan y son otros machos los que se acercan, así que la idea de que sirve para atraer pareja está en duda.
Discutido: La explicación más repetida —que el macho canta para atraer a una hembra, como un pájaro— no se sostiene con los experimentos disponibles; la función real del canto sigue debatida entre varias hipótesis.
Una canción de horas, de un macho solo, bajo el agua
Un macho de ballena jorobada puede quedarse horas en un mismo lugar, suspendido bajo el agua, repitiendo la misma secuencia de gruñidos, gemidos y chillidos una y otra vez con una precisión casi musical. Esa secuencia tiene estructura: se organiza en unidades que se agrupan en frases, las frases se repiten formando temas, y los temas se encadenan en un orden que se mantiene estable durante una temporada entera. Eso es lo que los biólogos llaman, desde hace más de medio siglo, “el canto” de la ballena jorobada.
Lo canta un único sexo. Según la revisión de 2018 de Eduardo Mercado, biopsicólogo de la Universidad de Buffalo que estudia este comportamiento desde hace años, “los cantantes son exclusivamente machos”.[1] Lo mismo confirma, de manera independiente, un estudio de 2013 sobre ballenas del Pacífico Sur: “los machos de ballena jorobada producen un canto largo, complejo y estereotipado en las zonas de reproducción de baja latitud”.[2] Las hembras y las crías sí hacen sonidos —llamados sociales, más simples—, pero no esa secuencia larga y repetida.
La explicación que primero viene a la cabeza, por analogía con los pájaros, es que el macho canta para atraer a una hembra. El problema es que los experimentos no la sostienen. Cuando los investigadores reprodujeron grabaciones de cantos bajo el agua para ver quién se acercaba, el resultado fue el opuesto al esperado: “las hembras de ballena jorobada ignoran o evitan los parlantes que emiten el canto, mientras que los machos se acercan con frecuencia”.[1] Si el canto fuera sobre todo un reclamo de pareja, se esperaría lo contrario.
| Hipótesis | A favor | En contra |
|---|---|---|
| Atraer hembras a distancia | Es la explicación clásica, por analogía con otras especies | En los experimentos de playback, las hembras evitan el canto |
| Competencia o espaciamiento entre machos | Los machos sí se acercan a los parlantes que emiten canto | No explica por qué el canto es tan largo y elaborado |
| Exhibición colectiva (“lek” acústico) | Varios machos cantando juntos podrían formar una arena de cortejo que atraiga hembras en conjunto | Es más difícil de probar en el mar abierto |
| Sonar biológico (modelo de Mercado) | Explicaría la estructura repetitiva, útil para procesar ecos | Es la hipótesis más nueva y la menos estudiada |
Fuente: Mercado (2018), Frontiers in Psychology 9:1156.
Ante ese resultado, en la bibliografía conviven hoy varias hipótesis no excluyentes entre sí: que el canto sirve para que los machos se ubiquen unos a otros y mantengan distancia o coordinen su competencia por las hembras; que varios machos cantando a la vez forman una especie de “arena” colectiva que sí termina por atraer hembras, aunque un cantante solo no lo logre; o la propuesta más original de Mercado, que el canto podría funcionar como un sonar biológico, con el que el macho interpreta los ecos de su propia voz para orientarse y detectar otros cuerpos grandes —rocas del fondo, otras ballenas— en el agua turbia de las zonas de cría.
Cómo lo sabemos
La evidencia sobre quién canta y por qué viene de dos tipos de trabajo de campo muy distintos. El primero es la identificación directa: buzos y biólogos marinos se acercan con cuidado a un animal que está cantando —algo posible porque un macho cantor suele quedarse quieto, suspendido a cierta profundidad— y confirman su sexo por observación directa o por biopsia genética. Ese método, acumulado en estudios desde los años 80, es la base de la afirmación de que el canto es un comportamiento exclusivo de los machos adultos.
El segundo tipo de evidencia son los experimentos de reproducción de sonido o “playback”: los investigadores bajan un parlante al agua, emiten una grabación de canto y registran con hidrófonos y observación visual quién se acerca y quién se aleja. Es un diseño experimental simple —estímulo controlado, respuesta medida—, pero repetirlo en el mar abierto, con animales de varias toneladas que se mueven kilómetros por día, no es trivial; por eso el número de machos y hembras expuestos en cada estudio suele ser chico, y los resultados, aunque consistentes entre trabajos distintos, no alcanzan todavía para cerrar la discusión sobre la función exacta del canto.
A esto se suma el seguimiento acústico de largo plazo con redes de hidrófonos fijos, que permitió documentar cómo una canción nueva se originó en la población de ballenas del este de Australia y, grabación tras grabación, año tras año, fue apareciendo más al este, hasta llegar a la Polinesia Francesa en alrededor de dos años.[2] Ese patrón de “ola cultural” muestra que el canto se aprende y se copia entre machos —no es un instinto fijo que suena igual en todos lados—, otro dato que cualquier explicación final sobre su función va a tener que encajar.
Ninguno de los dos métodos, por separado, alcanza para probar una función única. La identificación de sexo dice quién canta, pero no por qué; el playback dice quién se acerca a un parlante, que es una situación mucho más simple que el comportamiento real de un macho cantando en medio de una temporada de reproducción, rodeado de otros machos y hembras que van y vienen. Por eso la bibliografía actual trata a las distintas hipótesis como parcialmente compatibles entre sí, no como alternativas que se excluyen: es posible que el mismo canto cumpla varias funciones a la vez, o funciones distintas según el contexto y el momento de la temporada.
Lo que se suele decir mal
Es común leer, en notas de divulgación y hasta en guías de avistaje, que “el macho canta para atraer a la hembra”, presentado como un hecho establecido y comparado sin matices con el canto de los pájaros. No lo es: es la hipótesis más antigua y más repetida, pero es también la que peor resultado dio cuando se la puso a prueba con experimentos de playback, donde las hembras evitan el sonido en lugar de acercarse a él. La función del canto de la ballena jorobada sigue siendo, medio siglo después de que Roger Payne y Scott McVay lo dieran a conocer, una de las preguntas abiertas más citadas de la biología marina. Que sea una pregunta sin cerrar no le resta mérito al fenómeno: un animal de más de 30 toneladas, cantando una secuencia aprendida y compartida con otros machos de su población, durante horas, bajo el agua, sigue siendo uno de los comportamientos acústicos más elaborados que se conocen en todo el reino animal.
Otras preguntas
¿Las hembras de ballena jorobada hacen algún sonido?
Sí, pero no 'cantan' en el sentido técnico: emiten llamados y sonidos sociales más simples, sobre todo para comunicarse con sus crías. La secuencia larga, repetida y estructurada en temas y frases que se llama 'canto' es, hasta donde se sabe, exclusiva de los machos adultos.
¿Todas las ballenas jorobadas del mundo cantan la misma canción?
No. Cada población oceánica tiene su propia versión, que todos los machos de esa población cantan de forma parecida en una temporada dada, y que va cambiando año a año; a veces una canción nueva se difunde de una población a otra, en el Pacífico Sur documentada viajando de Australia hacia el este en alrededor de dos años.
¿Quién descubrió que las ballenas cantan?
El bioacústico Roger Payne y el biólogo Scott McVay dieron a conocer el fenómeno a la comunidad científica en 1971, a partir de grabaciones submarinas de los años 60. El disco que editaron con esas grabaciones, 'Songs of the Humpback Whale' (1970), ayudó a impulsar el movimiento internacional de protección de las ballenas.
¿Por cuánto tiempo puede cantar sin parar una ballena jorobada?
La sesión continua más larga registrada en la bibliografía científica duró más de 22 horas, con el macho repitiendo el mismo tema una y otra vez, interrumpido solo por pausas cortas para respirar.
Fuentes
- Mercado E III. The Sonar Model for Humpback Whale Song Revised . Frontiers in Psychology, 9: 1156 (2018). primaria Solo cantan los machos; en playback las hembras evitan el canto y se acercan otros machos (cita a Mobley et al. 1988 y Darling et al. 2012); sesión de canto más larga documentada, 22+ horas (cita a Winn y Winn 1978).
- Garland EC, Gedamke J, Rekdahl ML, Noad MJ, Garrigue C, Gales N. Humpback Whale Song on the Southern Ocean Feeding Grounds: Implications for Cultural Transmission . PLoS ONE, 8(11): e79422 (2013). primaria Confirma que solo los machos producen el canto; una canción nueva tarda en promedio unos dos años en pasar de las ballenas del este de Australia a las de la Polinesia Francesa.
Publicado el 30 de octubre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.
Para seguir mirando
¿Cuántas veces late el corazón de una ballena azul?
Durante un buceo de alimentación, el corazón de una ballena azul late típicamente entre 4 y 8 veces por minuto, con mínimos de apenas 2; al volver a la superficie sube a entre 25 y 37 latidos por minuto, cerca del máximo que su cuerpo puede alcanzar.
¿Cómo respiran las ballenas?
Las ballenas respiran aire con pulmones, como nosotros, pero por el espiráculo: una nariz en lo alto de la cabeza que no está conectada con la boca. Suben, exhalan de golpe, inhalan y vuelven a sumergirse aguantando la respiración; algunas, más de una hora.
¿Cuánto vive una ballena?
Depende de la especie: la que más vive es la ballena de Groenlandia, el mamífero más longevo conocido, con un ejemplar estimado en 211 años. La ballena franca austral tiene una vida mediana de 73 años y una de cada diez pasa los 130; azules y rorcuales comunes superan los 110.
¿Qué frecuencias puede oír el oído humano?
El oído humano sano y joven percibe tonos puros entre unos 20 Hz y 20.000 Hz, pero no igual de bien en todo el rango: a 20 Hz hace falta un sonido de casi 80 dB para notarlo, cerca de 3.000-4.000 Hz basta con -5 o -6 dB, y algunas personas detectan hasta 24.000 Hz si el volumen supera los 88 dB.
¿Cuánto come una ballena azul por día?
Una ballena azul adulta come unas 16 toneladas de kril por día en temporada de alimentación; etiquetas con cámara, GPS y acelerómetro puestas en 321 ballenas de siete especies mostraron en 2021 que, en conjunto, las ballenas barbadas comen el triple de lo que se pensaba.
¿Cuántas patas tiene un ciempiés?
Entre 15 y 191 pares, según la especie, y siempre un número impar: ningún ciempiés tiene exactamente 100 patas, por más que su nombre lo prometa.






