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¿Qué pasaría si se extinguieran los insectos?

La respuesta corta

Solo en Estados Unidos, los insectos silvestres sostienen servicios valuados en al menos 57.000 millones de dólares al año, y el 86 % de ese valor viene de ser el alimento que sostiene a aves y peces, no de polinizar cultivos.

Fuente principal: Losey y Vaughan, BioScience (2006) (5 fuentes) Revisado el · Cómo verificamos

Más que polinizar: la cuenta completa

Cuando se habla de qué pasaría sin insectos, casi siempre se piensa en abejas y en frutas que no crecerían. Pero la polinización es solo uno de al menos cuatro servicios que los insectos silvestres prestan gratis, y ni siquiera es el más grande en términos económicos.

En 2006, los entomólogos John Losey y Mace Vaughan hicieron el primer intento serio de ponerle un número a esto, solo para Estados Unidos.[1] Tomaron cuatro servicios con datos suficientes para calcularlos —entierro de estiércol, control de plagas agrícolas, polinización y sostén alimenticio de la fauna silvestre— y estimaron cuánto costaría reemplazarlos o cuánto se perdería si los insectos dejaran de funcionar al nivel actual. El resultado: al menos 57.000 millones de dólares al año, y ellos mismos aclaran que es una subestimación, porque solo pudieron calcular cuatro de las decenas de servicios que prestan los insectos.

Lo más llamativo de la cuenta no es el total, sino cómo se reparte. El 86 % de ese valor —casi 50.000 millones de dólares— no viene de la polinización, sino de que los insectos son el alimento del que depende buena parte de la fauna que sostiene la caza, la pesca deportiva y la observación de aves en Estados Unidos. Las aves galliformes como la codorniz y el faisán directamente no pueden digerir suficiente alimento vegetal cuando son pichones y necesitan insectos como proteína; sin ellos, esas poblaciones colapsarían, y con ellas, buena parte de la economía asociada a observarlas o cazarlas.

Valor anual de los servicios de los insectos silvestres en Estados Unidos
ServicioValor anual (USD)De qué se trata
Alimento de fauna silvestre49.930 millonesAves, peces y mamíferos que dependen de insectos y sostienen caza, pesca y observación de fauna
Control de plagas4.490 millonesInsectos depredadores y parasitoides que mantienen a raya a otros insectos que dañan cultivos
Polinización3.070 millonesFruta, verdura y semillas que necesitan insectos para producir
Entierro de estiércol380 millonesEscarabajos peloteros: menos forraje contaminado y menos nitrógeno perdido en el pastizal

Fuente: Losey y Vaughan (2006), BioScience 56(4): 311-323.

El control de plagas también merece atención aparte: los insectos depredadores y parasitoides —avispas, catarinas, moscas que parasitan orugas— mantienen bajo control a los insectos que sí dañan cultivos. Sin ellos, no es que no hubiera control de plagas; es que habría que reemplazarlo con más insecticida, un costo que Losey y Vaughan valuaron en 4.490 millones de dólares anuales solo para pestes de herbívoros nativos.

Y después está el estiércol. Suena menor, pero los escarabajos peloteros entierran y descomponen las heces del ganado, lo que libera nitrógeno utilizable como fertilizante y evita que el pasto quede contaminado e incomible. Cuando Australia introdujo ganado sin escarabajos peloteros adaptados a su estiércol, la materia fecal se acumuló sobre los pastizales durante años antes de que el país importara especies de escarabajos capaces de procesarla.[1]

Cómo lo sabemos

Losey y Vaughan no midieron directamente “cuánto vale un insecto”: calcularon, servicio por servicio, la diferencia entre el daño o el costo actual (con insectos funcionando) y el daño o costo que habría si esos insectos no estuvieran. Para el entierro de estiércol usaron un experimento natural: comparar la velocidad de descomposición de boñiga de vacas tratadas con antiparasitarios (que matan a los escarabajos peloteros) contra la de vacas sin tratar, lo que permite estimar cuánto más rápido se degrada el estiércol cuando los escarabajos están activos. Para el control de plagas partieron de estudios que miden qué porcentaje de insectos dañinos es controlado por depredadores naturales frente a otros factores (clima, enfermedades). Para el sostén de fauna silvestre cruzaron datos del censo de gasto en caza y pesca de Estados Unidos con consultas a especialistas sobre qué proporción de la dieta de cada especie de ave o pez depende de insectos.

Que los insectos ya estén declinando en algunos lugares no es una suposición: Caspar Hallmann y su equipo instalaron trampas Malaise —carpas que embudan a los insectos voladores hacia un recipiente de recolección— en 63 áreas naturales protegidas de Alemania y las revisaron sistemáticamente durante 27 años, de 1989 a 2016.[2] La caída de 76 a 82 % en la biomasa total capturada no depende de un solo año raro ni de un solo sitio: es consistente en el tiempo y en distintos tipos de hábitat, lo que descarta que sea solo ruido estadístico.

Lo que se exagera y lo que no

Es común leer que “el planeta va a perder el 40 % de las especies de insectos en las próximas décadas” como si fuera un hecho establecido a escala global. La realidad es más desigual. Wagner y sus colegas, en una revisión de 2021 que reunió el trabajo de decenas de especialistas, señalan que las tasas de declive reportadas rondan el 1-2 % anual, pero advierten que la mayoría de los datos vienen de Europa y Norteamérica, mientras que más de la mitad de las especies de insectos del mundo vive en los trópicos, de donde hay series de datos muy escasas.[3]

El caso más citado para matizar el alarmismo es el metaanálisis de Roel van Klink, que combinó 166 series de datos de más de 1.600 sitios y encontró que, mientras los insectos terrestres caen en promedio 9 % por década, los insectos de agua dulce —donde muchos países invirtieron en limpiar ríos y lagos— aumentan 11 % por década.[4] Ese mismo estudio fue cuestionado después por otros investigadores, que señalaron sesgos en qué sitios y qué países estaban mejor representados en los datos. El punto en común entre quienes discuten los números es que la tendencia no es uniforme: hay grupos y regiones en caída real y documentada, y otros donde los datos son insuficientes para afirmar nada. Ninguno de los estudios serios sostiene que los insectos vayan a desaparecer del todo en poco tiempo; lo que sí documentan es que, en las regiones mejor estudiadas, una parte de ese sistema de 57.000 millones de dólares ya se está erosionando.

Otras preguntas

¿Los insectos ya están desapareciendo de verdad?

En algunos lugares, sí, y está medido: en 63 áreas protegidas de Alemania la biomasa de insectos voladores cayó entre 76 % y 82 % en 27 años. Pero esa cifra es regional; la magnitud del declive a escala global todavía se discute por falta de datos en los trópicos.

¿Qué hacen los insectos aparte de polinizar?

Entierran y descomponen estiércol y materia orgánica, reciclan nitrógeno al suelo, controlan a otros insectos que serían plagas y son la base de la dieta de la mayoría de las aves, peces de agua dulce y pequeños mamíferos silvestres.

¿Cuánto vale esto en dinero?

Losey y Vaughan calcularon, solo para Estados Unidos y solo cuatro servicios, un valor de al menos 57.000 millones de dólares anuales: 380 millones por entierro de estiércol, 4.490 millones por control de plagas, 3.070 millones por polinización y 49.930 millones por sostener la fauna de la que depende la caza, la pesca y la observación de aves.

¿Qué animales dependen más de los insectos como alimento?

Las aves galliformes (codorniz, perdiz, faisán) no pueden sobrevivir sin insectos en su dieta; el 43 % de las aves migratorias acuáticas de Norteamérica son mayormente insectívoras, y la mayoría de los peces deportivos de agua dulce comen insectos en algún momento de su vida.

¿Es realista que todos los insectos se extingan pronto?

No hay evidencia de una extinción total inminente. Los declives mejor documentados son locales y regionales, principalmente en Europa y Norteamérica; en agua dulce algunas poblaciones incluso aumentan. El escenario de este artículo es hipotético, no una predicción a corto plazo.

Fuentes

  1. Losey JE, Vaughan M. The Economic Value of Ecological Services Provided by Insects . BioScience, 56(4): 311-323 (2006). primaria Cálculo de EE. UU.: 380 millones (entierro de estiércol) + 4.490 millones (control de plagas) + 3.070 millones (polinización) + 49.930 millones (alimento de fauna) = al menos 57.000 millones de dólares al año.
  2. Hallmann CA, Sorg M, Jongejans E, et al. More than 75 percent decline over 27 years in total flying insect biomass in protected areas . PLoS ONE, 12(10): e0185809 (2017). primaria 152 trampas Malaise, 63 áreas protegidas de Alemania, 1989-2016: caída del 76 % (estacional) y 82 % (mitad de verano) en biomasa de insectos voladores.
  3. Wagner DL, Grames EM, Forister ML, Berenbaum MR, Stopak D. Insect decline in the Anthropocene: Death by a thousand cuts . PNAS, 118(2): e2023989118 (2021). primaria Los insectos son gran parte de la biomasa que conecta productores y consumidores en las redes alimenticias; tasas de declive reportadas de 1-2 % anual, con fuerte sesgo geográfico hacia Europa y Norteamérica.
  4. van Klink R, Bowler DE, Gongalsky KB, Swengel AB, Gentile A, Chase JM. Meta-analysis reveals declines in terrestrial but increases in freshwater insect abundances . Science, 368(6489): 417-420 (2020). primaria 166 series de datos, más de 1.600 sitios: insectos terrestres caen ~9 % por década, insectos de agua dulce suben ~11 % por década; resultado discutido por sesgos regionales.
  5. IPBES. Summary for Policymakers of the Assessment Report on Pollinators, Pollination and Food Production . Secretaría de IPBES (2016). primaria Los polinizadores son 'un grupo diverso de animales dominado por insectos, especialmente abejas'; 87,5 % de las plantas con flores silvestres dependen de ellos.

Publicado el 20 de octubre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.

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