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Mitos Falso

¿Hay personas de cerebro izquierdo y de cerebro derecho?

La respuesta corta

No. Al medir la actividad cerebral de 1011 personas, un equipo de la Universidad de Utah no encontró a nadie con un hemisferio más fuerte en general: algunas funciones, como el lenguaje, están de un lado, pero la personalidad no depende de qué mitad domine.

Falso: Los hemisferios se reparten tareas, pero nadie es de cerebro izquierdo o derecho: los dos trabajan juntos todo el tiempo.

Fuente principal: Nielsen et al., PLoS ONE (2013) (4 fuentes) Revisado el · Cómo verificamos

Tareas repartidas, cerebros completos

Hay una parte de verdad en la idea: los dos hemisferios no hacen exactamente lo mismo. El caso más claro es el lenguaje. En la mayoría de las personas, las regiones que producen y comprenden palabras están en el hemisferio izquierdo.[2] El derecho, en cambio, es mejor para entender el espacio, leer un mapa o reconocer una cara.[3]

El salto que no se sostiene es el siguiente: pasar de “cada hemisferio tiene sus especialidades” a “cada persona tiene un hemisferio que manda”, y de ahí a que los “cerebro izquierdo” son lógicos y ordenados y los “cerebro derecho”, creativos e intuitivos. Eso es lo que puso a prueba un equipo de la Universidad de Utah en 2013, con imágenes del cerebro de 1011 personas. Si existieran personas de un hemisferio, las que tuvieran muy lateralizada una función de la izquierda deberían tener también más lateralizadas las demás funciones de la izquierda. No pasó: la lateralización resultó ser una propiedad local, de cada red, y no un rasgo de todo el cerebro.[1]

Lo que sí está de un lado y lo que no
IzquierdoDerecholenguaje(Broca, Wernicke)atención,espacio, carascuerpo calloso”lógico""creativo”tipos de persona: sin evidencia

Arriba, lo que muestran los estudios: redes concretas que funcionan más de un lado. Abajo, lo que dice el mito y ningún estudio encontró: personas enteras de un hemisferio. Fuente: Nielsen et al. (2013), PLoS ONE; Horowitz (1997), NobelPrize.org.

Tampoco el lenguaje está a la izquierda en todo el mundo. Un estudio alemán midió en 326 personas sanas qué hemisferio se activaba al buscar palabras, y encontró que la proporción de lenguaje a la derecha crecía con lo zurda que era la persona:[2]

Dónde está el lenguaje según la mano que se usa
LateralidadLenguaje a la derechaLenguaje a la izquierda
Diestros fuertes4 %96 %
Ambidiestros15 %85 %
Zurdos fuertes27 %73 %

Fuente: Knecht et al. (2000), Brain, resumen. Lenguaje a la izquierda: cuenta propia (100 % menos el porcentaje a la derecha).

Es decir, incluso la función más lateralizada que se conoce varía de persona a persona. Y que alguien tenga el lenguaje a la derecha no lo vuelve más creativo ni menos lógico: el estudio de Knecht no midió personalidad, y el de Utah, que sí buscó un patrón global, no lo encontró.

Cómo lo sabemos

El estudio de Utah, dirigido por Jared Nielsen y Jeffrey Anderson, usó resonancias magnéticas funcionales en reposo tomadas de bases de datos públicas: 1011 personas de entre 7 y 29 años, acostadas en el escáner sin hacer ninguna tarea. En esas condiciones, las regiones que trabajan juntas encienden y apagan su actividad al mismo ritmo, y eso permite dibujar un mapa de conexiones.

Los investigadores dividieron la materia gris en 7266 regiones de 5 milímetros y, para cada par, compararon la conexión real con la que aparecía al dar vuelta la imagen como en un espejo. La diferencia indicaba cuánto se inclinaba esa conexión hacia un lado. También corrigieron por las diferencias de forma entre las dos mitades, para no confundir anatomía con función. Encontraron 9 centros de conexión inclinados a la izquierda, entre ellos las áreas del lenguaje, y 11 a la derecha, ligados a la atención.[1]

La pregunta clave era si esas inclinaciones iban juntas en las mismas personas. Solo lo hacían en conexiones que compartían un mismo centro. Una persona podía tener muy lateralizado el lenguaje y nada lateralizada otra red. La conclusión del trabajo es explícita: los datos “no son compatibles” con un cerebro izquierdo o derecho como rasgo de la persona. El estudio vio además que la lateralización aumenta un poco con la edad y que no difiere entre hombres y mujeres.[1]

El estudio alemán de 2000 usó otro método: un Doppler transcraneal, que mide con ultrasonido cuánta sangre llega a cada hemisferio mientras la persona piensa palabras que empiecen con una letra. El hemisferio que más sangre recibe es el que está trabajando.[2]

De dónde salió el mito

La base científica es real y ganó un premio Nobel. En los años sesenta, Roger Sperry estudió a pacientes a los que se les había cortado el cuerpo calloso, el gran haz de fibras que une los dos hemisferios, para frenar una epilepsia que no respondía a otros tratamientos. Antes había hecho experimentos con gatos y monos. Con pruebas que mostraban una imagen a un solo hemisferio, vio que el izquierdo tenía el habla y dominaba el lenguaje, la aritmética y el análisis, mientras que el derecho, mudo y capaz apenas de sumas de hasta 20, era mejor en tareas espaciales, en mapas y en caras. En 1981 recibió el Nobel de Medicina por esos hallazgos.[3]

Pero esos pacientes tenían los hemisferios desconectados, y aun así en la vida diaria casi no se notaba, porque las dos mitades suelen coincidir.[3] En un cerebro sano, con el cuerpo calloso intacto, la información pasa de un lado al otro todo el tiempo. De “las mitades se especializan cuando se las separa” a “las personas son de una mitad” hay un salto que ningún estudio dio.

Lo que se suele decir mal

El mito sigue muy vivo, incluso entre quienes enseñan. En una encuesta de 2012 a 242 docentes interesados en la neurociencia, el 91 % de los del Reino Unido y el 86 % de los de Países Bajos estuvieron de acuerdo con que “las diferencias en la dominancia hemisférica (cerebro izquierdo, cerebro derecho) ayudan a explicar diferencias entre alumnos”.[4] Los autores señalan que muchos de estos neuromitos nacen de hallazgos reales mal leídos y que se difundieron con programas comerciales para escuelas que se presentan como “basados en el cerebro” sin validación científica.

Lo correcto es decir que hay funciones lateralizadas, como el lenguaje o parte de la atención, y que su grado cambia de persona a persona. Lo incorrecto es usar esa asimetría para clasificar personalidades, estilos de aprendizaje o talentos: los tests de “¿eres de cerebro izquierdo o derecho?” no miden el cerebro.

Otras preguntas

¿El hemisferio izquierdo es el lógico y el derecho el creativo?

Es una simplificación que no se sostiene. El izquierdo se encarga casi siempre del lenguaje y el derecho es mejor en tareas espaciales y en reconocer caras, pero pensar o crear usa redes de los dos lados, que se comunican a través del cuerpo calloso.

¿Los zurdos usan más el hemisferio derecho?

Para mover la mano, sí: cada hemisferio controla el lado opuesto del cuerpo. Para el lenguaje, solo en una minoría: en el estudio de Knecht, el 73 % de los zurdos fuertes tenía el lenguaje a la izquierda, como los diestros.

¿Qué pasa si se cortan las conexiones entre los dos hemisferios?

En los pacientes operados por epilepsia que estudió Sperry, cada mitad seguía funcionando por su cuenta. En la vida diaria casi no se notaba, porque las dos mitades suelen estar de acuerdo; con pruebas especiales se veía que el hemisferio derecho no podía nombrar lo que veía.

¿Sirven los test que dicen si eres de cerebro izquierdo o derecho?

No miden nada del cerebro. Son cuestionarios de preferencias o de estilo; en el estudio de Utah, con imágenes del cerebro, no apareció ningún patrón de personas con una mitad dominante.

Fuentes

  1. Nielsen JA, Zielinski BA, Ferguson MA, Lainhart JE, Anderson JS. An evaluation of the left-brain vs. right-brain hypothesis with resting state functional connectivity magnetic resonance imaging . PLoS ONE, 8(8): e71275 (2013). primaria 1011 personas de 7 a 29 años, 7266 regiones: la lateralización es local y no hay un fenotipo de cerebro izquierdo o derecho.
  2. Knecht S, Dräger B, Deppe M, et al. Handedness and hemispheric language dominance in healthy humans . Brain, 123(12): 2512-2518 (resumen en PubMed) (2000). primaria 326 personas sanas: el lenguaje está a la derecha en el 4 % de los diestros fuertes, el 15 % de los ambidiestros y el 27 % de los zurdos fuertes.
  3. Horowitz NH. Roger Wolcott Sperry . NobelPrize.org (1997). primaria Los experimentos de cerebro dividido que le dieron a Sperry el Nobel de 1981 y qué hace mejor cada hemisferio.
  4. Dekker S, Lee NC, Howard-Jones P, Jolles J. Neuromyths in Education: Prevalence and Predictors of Misconceptions among Teachers . Frontiers in Psychology, 3: 429 (2012). primaria El 91 % de los docentes del Reino Unido y el 86 % de los de Países Bajos creían que la dominancia hemisférica explica diferencias entre alumnos.

Publicado el 29 de septiembre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.

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