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¿Cómo se forma un tornado?

La respuesta corta

Un tornado nace casi siempre de una supercélula, una tormenta que gira: el viento que cambia con la altura hace rodar el aire en horizontal, la corriente ascendente lo pone vertical y a veces ese giro se estrecha hasta el suelo. Solo un 20 % de las supercélulas da tornados, y no se sabe del todo por qué.

Fuente principal: NOAA National Severe Storms Laboratory, NOAA NSSL (2024) (5 fuentes) Revisado el · Cómo verificamos

Dos tornados blancos en forma de embudo bajan de una nube oscura sobre una llanura con un camino y postes de luz
Foto: Cranston Reid, former storm chaser · Dominio público · Wikimedia Commons

Primero, una tormenta que gira

La mayoría de las tormentas no produce tornados. Los más destructivos salen de un tipo especial: la supercélula, una tormenta cuya corriente ascendente gira. Esa rotación, que el radar ve como un remolino de varios kilómetros, se llama mesociclón.[3]

El giro sale del viento. Cuando el viento cambia de velocidad o de dirección con la altura —lo que se llama cizalladura—, el aire entre las dos capas empieza a rodar como un lápiz entre las palmas. El ejemplo del Laboratorio Nacional de Tormentas Severas de Estados Unidos: en el suelo, un viento del suroeste de 8 km/h, frenado por el rozamiento; a 1.500 metros, uno del sureste de 40 km/h. Entre los dos se forma un tubo invisible de aire que gira en horizontal. Cuando una tormenta crece encima, su corriente ascendente levanta ese tubo y lo pone de pie: ahora la rotación atraviesa buena parte de la nube.[1]

De un tubo acostado a una tormenta que gira
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1: el viento débil abajo y fuerte arriba hace rodar el aire en un tubo horizontal. 2: la corriente ascendente de la tormenta lo levanta y lo pone vertical. 3: la tormenta entera gira (mesociclón) y, a veces, la rotación se estrecha hasta tocar el suelo.

Con la corriente ascendente girando y alimentada por aire cálido y húmedo que entra desde abajo, puede formarse un tornado: una columna de aire angosta que gira con violencia desde la tormenta hasta el suelo. El aire en sí no se ve; lo que se ve es el embudo de gotitas condensadas, el polvo y los escombros.[3]

Lo que todavía no se sabe

Hasta ahí, la receta. Pero solo un 20 % de las supercélulas produce tornados,[1] y nadie puede decir todavía con certeza por qué una tormenta lo hace y la de al lado no. El propio servicio de tormentas de Estados Unidos lo dice sin vueltas: “la verdad es que no lo entendemos del todo”.[2] Las observaciones del proyecto VORTEX2 sugieren que, una vez que el mesociclón está en marcha, lo decisivo son las diferencias de temperatura en el borde del aire que baja y envuelve la rotación. Pero los modelos matemáticos muestran que un tornado puede formarse sin esas diferencias, y cerca de algunos de los tornados más destructivos de la historia, los del 3 de mayo de 1999 en Oklahoma, casi no hubo variación de temperatura.[3]

No todos los tornados vienen de supercélulas. Casi uno de cada cinco nace en líneas de tormentas, a menudo de noche o de madrugada, y hay tornados débiles, llamados landspouts, que se forman sin corriente ascendente rotante: el giro empieza cerca del suelo.[1]

La mayoría dura menos de 10 minutos y recorre unos pocos kilómetros: en Estados Unidos, el promedio desde 1950 es de 5,6 km.[2] Estados Unidos tiene unos 1.200 por año, más que ningún otro país; fuera de allí, dos de las mayores concentraciones están en Argentina y Bangladesh.[3] La zona sudamericana abarca el norte y centro de Argentina y el sur de Brasil.[2]

Cómo se mide su fuerza

Un tornado fuerte destruye los anemómetros, así que su viento casi nunca se mide directamente. Se estima por el daño que deja, con la escala Fujita mejorada (EF), que usa 28 tipos de construcciones y árboles como “indicadores” y 8 grados de daño para cada uno.[3] [4]

La escala Fujita mejorada (EF)
CategoríaRáfaga de 3 s (mph)Ráfaga de 3 s (km/h)
EF065-85105-137
EF186-110138-177
EF2111-135179-217
EF3136-165219-266
EF4166-200267-322
EF5más de 200más de 322

Fuente: NOAA National Weather Service, oficina de Norman. Ráfagas de 3 segundos estimadas a partir del daño, no medidas; conversión a km/h propia.

Cómo lo sabemos

Los tornados son difíciles de estudiar porque son chicos, breves y destruyen los instrumentos. La forma de verlos por dentro es el radar Doppler, que mide la velocidad del aire (y de lo que arrastra) según cambia la frecuencia del eco. Los investigadores llevan radares montados en camiones hasta cerca de los tornados. Con uno de ellos, el Doppler on Wheels de la Universidad de Oklahoma, se midieron el 3 de mayo de 1999, cerca de Bridge Creek, vientos de unos 484 km/h, con un margen de ±32 km/h: los más altos registrados cerca de la superficie de la Tierra por cualquier método.[2]

Varios radares móviles recorren cada primavera las llanuras de Estados Unidos en busca de tornados para escanear.[2] Los proyectos de campo VORTEX combinaron esas mediciones con las de temperatura alrededor del mesociclón, y de ahí vienen las pistas sobre el aire descendente que envuelve la rotación.[3] La escala de daño tiene su propia historia: T. Theodore Fujita la propuso en 1971 y la puso a prueba relevando uno por uno los tornados del gran brote del 3 y 4 de abril de 1974; [5] Sus vientos originales eran interpolaciones matemáticas entre la escala de Beaufort y la velocidad del sonido,[2] y en 2007 se reemplazó por la EF,[3] con rangos de viento que salen de estudios de ingeniería.[2]

Lo que se suele decir mal

“Los tornados se forman cuando choca el aire cálido con el frío.” Es una simplificación grosera: la mayoría de las tormentas que se forman en esas condiciones nunca da un tornado.[2] Hace falta, además, que la tormenta gire, y aun así la mayoría no lo produce.[1]

“Hay que abrir las ventanas para igualar la presión.” Es inútil y peligroso: se pierde tiempo y te expones a los vidrios. Si el tornado golpea la casa, las ventanas se rompen solas.[2]

“Debajo de un puente se está a salvo.” No. El Centro de Predicción de Tormentas lo desaconseja de forma tajante, y documenta muertes de personas que se refugiaron en pasos elevados.[2]

Otras preguntas

¿Hay tornados en Argentina?

Sí. Según el Laboratorio Nacional de Tormentas Severas de Estados Unidos, Argentina y Bangladesh tienen dos de las mayores concentraciones de tornados fuera de Estados Unidos; la zona abarca el norte y centro de Argentina y el sur de Brasil.

¿Cuánto dura un tornado?

La mayoría, menos de 10 minutos. En Estados Unidos, el recorrido medio registrado desde 1950 es de unos 5,6 km, aunque algunos duran más de una hora.

¿Cuál es el viento más fuerte medido en un tornado?

Unos 484 km/h (301 millas por hora, con un margen de 32 km/h), medidos con un radar Doppler montado en un camión el 3 de mayo de 1999 cerca de Bridge Creek, Oklahoma. Son los vientos más altos registrados cerca de la superficie terrestre.

¿Qué hacer si viene un tornado?

Refugiarse en el piso más bajo de un edificio sólido, en una habitación interior sin ventanas. No abrir ventanas, que no sirve y expone a los vidrios, y no refugiarse debajo de un puente.

Fuentes

  1. NOAA National Severe Storms Laboratory. Severe Weather 101: Tornado Types . NOAA NSSL (2024). primaria La cizalladura del viento hace girar un tubo de aire horizontal que la corriente ascendente pone vertical; solo un 20 % de las supercélulas produce tornados.
  2. Edwards R, NOAA Storm Prediction Center. The Online Tornado FAQ . NOAA SPC (2024). primaria Vientos de 301 ± 20 mph medidos con radar Doppler móvil el 3 de mayo de 1999; la mayoría de los tornados dura menos de 10 minutos; abrir ventanas no sirve.
  3. NOAA National Severe Storms Laboratory. Severe Weather 101: Tornado Basics . NOAA NSSL (2024). primaria Qué es un tornado, lo que se sabe de su formación (proyecto VORTEX2), la escala EF y Argentina como una de las zonas con más tornados fuera de EE. UU.
  4. NOAA National Weather Service, oficina de Norman (Oklahoma). The Enhanced Fujita Scale (EF Scale) . weather.gov (2024). primaria Rangos de ráfagas de 3 segundos de cada categoría EF, estimados a partir del daño.
  5. NOAA Storm Prediction Center. The Enhanced Fujita Scale (EF Scale) . NOAA SPC (2024). Historia de la escala: Fujita la propuso en 1971 y relevó todos los tornados del brote del 3 y 4 de abril de 1974.

Publicado el 27 de septiembre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.

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