¿Por qué las nubes son blancas?
La respuesta corta
Las nubes son blancas porque sus gotitas de agua y cristales de hielo, de unos 10 micrómetros o más, son mucho más grandes que las ondas de la luz (0,4 a 0,7 micrómetros) y dispersan todos los colores casi por igual. Las de tormenta se ven grises porque son tan gruesas que casi no dejan pasar luz hacia su base.
Mito a medias: Las nubes oscuras no están hechas de otra cosa: son gruesas y las vemos desde abajo. Desde arriba, la misma nube es blanca brillante.

Gotas grandes, todos los colores
La luz del Sol es blanca: una mezcla de todos los colores, desde el violeta y el azul, con ondas de unos 400 nanómetros, hasta el rojo, de unos 700.[2] Que algo se vea de un color o de otro depende de qué colores devuelve.
El cielo es azul porque las moléculas del aire, muchísimo más chicas que esas ondas, desvían mucho más el azul que el rojo: según la ley de Rayleigh, una onda de 400 nm se dispersa (700/400)⁴ ≈ 9 veces más que una de 700. Una nube, en cambio, está hecha de gotitas de agua o cristales de hielo de unos 10 micrómetros o más, es decir, entre 14 y 25 veces más grandes que la longitud de onda de la luz visible.[1] Con partículas de ese tamaño, la selección por color desaparece: la gota desvía todos los colores casi por igual. Los físicos lo llaman dispersión de Mie, para distinguirla de la de Rayleigh.[1][2]
Hay una segunda parte. En una nube hay muchísimas gotas, y la luz rebota de una a otra en todas las direcciones antes de salir. Como el agua casi no absorbe la luz visible, ningún color se pierde en ese laberinto: lo que sale por los costados y por arriba es la misma mezcla que entró, y la vemos blanca.[1][3]
Izquierda: una molécula del aire (punto) desvía mucho más el azul que el rojo, que sigue casi derecho; por eso el cielo es azul. Derecha: una gota de nube, miles de veces más grande, desvía todos los colores por igual, y la luz que sale sigue siendo blanca. Dibujo sin escala.
Por qué algunas son grises
Una nube de tormenta está hecha de las mismas gotas, pero es mucho más gruesa. Cuanto más espesor, más luz rebota hacia arriba y hacia los costados, y menos llega a la base.[1] Desde el suelo miramos justamente esa base, poco iluminada, recortada contra el cielo claro: la vemos gris.[2]
| Espesor de la nube | Reflejada hacia arriba | La atraviesa | Absorbida |
|---|---|---|---|
| Unos 50 m | ~50 % | ~50 % | casi nada |
| Unos 1.000 m | ~90 % | casi nada | menos del 10 % |
Los porcentajes de cada fila suman cerca de 100 %: la luz que no se refleja ni se absorbe atraviesa la nube. Fuente: Valores aproximados, leídos de un gráfico esquemático del Observatorio de Hong Kong.
A eso se suma un efecto menor. Cuando las gotas cerca de la base crecen, justo antes de caer como lluvia, dispersan peor y absorben un poco más. En una nube cargada de lluvia, casi toda la luz se refleja hacia arriba o se absorbe antes de llegar abajo, y por eso el cielo se oscurece antes del chaparrón.[1]
El mismo razonamiento explica los otros colores de las nubes. Al atardecer, la luz que les llega ya perdió el azul en su largo recorrido por la atmósfera; la nube dispersa por igual lo que recibe, y lo que recibe es rojo y naranja.[1] De noche, sobre una ciudad, la base de las nubes bajas se tiñe con el color del alumbrado público.[1]
Cómo lo sabemos
La explicación sale de la teoría de la dispersión de la luz por esferas, que predice cómo una partícula desvía cada color según su tamaño comparado con la onda. Para partículas mucho más chicas que la onda se reduce a la ley de Rayleigh, fuertemente dependiente del color; para gotas de nube, la dependencia prácticamente desaparece.[1]
Lo que la teoría necesita como dato es el tamaño de las gotas, y eso se mide desde el espacio. En la luz visible, que las nubes casi no absorben, el brillo de una nube indica cuánta luz desvían sus gotas en el camino: su espesor óptico, que satélites como los que llevan el instrumento MODIS de la NASA miden en todo el planeta.[3] Cuanto mayor el espesor óptico, más luz refleja la nube hacia el espacio y menos deja pasar hacia abajo.[3]
Con ese método, Qingyuan Han, William Rossow y Andrew Lacis, del Instituto Goddard de la NASA, analizaron en 1994 datos de los satélites meteorológicos NOAA-9 y NOAA-10 de 1987 y 1988 y armaron el primer mapa casi global del tamaño de las gotas de las nubes, comparando lo que medían los satélites con un modelo completo de cómo la luz atraviesa una nube.[4] Encontraron diferencias sistemáticas: en las nubes sobre los continentes las gotas son 2 a 3 micrómetros más chicas que sobre el mar, algo que los autores atribuyen a la distinta cantidad de aerosoles (partículas diminutas en suspensión) sobre los que se condensa el agua.[4] Esas variaciones cambian cuánto refleja una nube, pero no su color: todas son mucho más grandes que la longitud de onda de la luz.
Lo que se suele decir mal
“Las nubes oscuras son de otro tipo, más sucias o más cargadas.” A medias. Son más gruesas, y en general tienen más agua en el camino de la luz; eso es lo que las oscurece.[1] Pero la oscuridad depende de dónde está quien mira: la luz que no llega a la base salió reflejada hacia arriba, así que la misma nube que desde el suelo se ve casi negra, desde un avión que vuela por encima se ve de un blanco brillante.[2][3]
“Las nubes son vapor de agua.” No: son gotitas de agua líquida o cristales de hielo.[1]
Otras preguntas
¿Por qué las nubes se ponen rojas o anaranjadas al atardecer?
Porque la luz que les llega ya perdió el azul en su largo camino por la atmósfera. La nube sigue dispersando todos los colores por igual, pero solo recibe rojo y naranja, como una sábana blanca iluminada con un foco rojo.
¿Por qué de noche las nubes se ven anaranjadas sobre las ciudades?
La base de las nubes bajas refleja la luz del alumbrado público, que suele ser anaranjada o blanca. Cuanto más baja y densa la nube, más se nota.
¿Una nube gris tiene más agua que una blanca?
Suele ser más gruesa, y por eso deja pasar menos luz a su base. Además, cuando las gotas cerca de la base crecen antes de caer como lluvia, absorben un poco más de luz. Pero vista desde arriba, esa misma nube es blanca.
¿De qué están hechas las nubes?
De gotitas de agua líquida o cristales de hielo, de unos 10 micrómetros o más, suspendidas en el aire.
Fuentes
- Kok Mang-hin. Colours of Clouds . Hong Kong Observatory (2011). primaria Gotas de unos 10 µm o más: dispersión de Mie, todos los colores por igual; cuanto más gruesa la nube, más luz refleja hacia arriba y menos llega a la base; gráfico de luz reflejada, transmitida y absorbida según el espesor.
- Why are clouds white? . Met Office (servicio meteorológico del Reino Unido) (2024). primaria Las gotas dispersan todos los colores casi por igual; la base de la nube se ve gris porque recibe menos luz.
- MODIS Cloud Optical Thickness . NASA Scientific Visualization Studio (2010). primaria Espesor óptico medido desde satélite: cuanto mayor, más luz dispersa y refleja la nube; las nubes casi no absorben la luz visible.
- Han Q, Rossow WB, Lacis AA. Near-global survey of effective droplet radii in liquid water clouds using ISCCP data . Journal of Climate, 7: 465-497 (1994). primaria Tamaño de gota medido desde satélite; en nubes continentales, 2 a 3 µm menor que en las marinas. Se usó el resumen oficial.
Publicado el 30 de septiembre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.
Para seguir mirando
¿Por qué el cielo es azul?
El cielo es azul porque las moléculas del aire dispersan la luz del Sol con una intensidad proporcional a 1/λ⁴: la luz azul (450 nm) se desvía unas 6 veces más que la roja (700 nm) y nos llega desde todas las direcciones. Lo explicó Lord Rayleigh en 1871.
¿Por qué el cielo es rojo al atardecer?
Porque con el Sol en el horizonte su luz atraviesa unas 38 veces más aire que al mediodía, y el aire desvía el azul mucho más que el rojo: en aire limpio llega menos del 0,1 % de la luz azul y cerca del 15 % de la roja. El polvo y los aerosoles volcánicos pueden intensificar el rojo.
¿Cuánto pesa una nube?
Una nube cúmulo de buen tiempo de un kilómetro cúbico contiene unas 400 toneladas de agua, a razón de hasta 0,4 gramos de gotitas por metro cúbico; un cúmulo grande de desarrollo vertical puede llevar 1700 toneladas o más. No se cae porque son gotas microscópicas en un aire que pesa miles de veces más.
¿Cómo se forma la nieve?
La nieve se forma dentro de nubes bajo cero: una gotita muy fría se congela sobre una partícula de polvo o polen y el vapor de agua del aire se deposita directo como hielo. Crece un cristal de seis brazos: placas cerca de −2 °C, columnas y agujas cerca de −6 °C, estrellas cerca de −15 °C.
¿Por qué se forma el arcoíris y por qué es un arco?
El arcoíris se forma cuando la luz del Sol entra en las gotas de lluvia, se refleja en su fondo y sale desviada: casi toda se concentra a unos 42° del punto opuesto al Sol. Todas las gotas a ese ángulo forman un círculo alrededor de la sombra de tu cabeza, y el suelo tapa la mitad de abajo.
¿A cuántos kilómetros está el horizonte?
Para una persona de pie a la orilla del mar, con los ojos a 1,7 m de altura, el horizonte está a unos 4,7 km en línea recta, y a unos 5 km si se cuenta la curvatura normal de la luz en el aire. La distancia crece con la raíz cuadrada de la altura: a 100 m ya son unos 36 a 39 km.





